No Idea
No sabía sobre qué escribir. Todavía tenía presente la noche anterior, esa noche en la que al tumbarse para ver las estrellas y encontrar el cinturón de Orión (una manía suya) sus ojos se encontraron con los de ella, que le devolvían la mirada en color verde, y las estrellas desaparecieron del cielo y de su mente, para que la totalidad de su pensamiento se centrara en el bello ser que contemplaba atónito. Esa noche en la que en ese preciso instante la cabeza ajena se fundió con la luna en un eclipse que hizo que brillara como si de una aparición celestial se tratase.
Y no sabía sobre qué escribir, porque también tenía en sí un sentimiento que nunca antes había tenido. Era algo para él difícil de explicar. Cuando pensaba en todo aquello sentía una euforia incontrolable que le obligaba a sonreír, y si no tuviera control sobre su cuerpo, a saltar y a correr, etc. Pero a la vez sentía una presión en el estómago, un sentimiento de añoranza que le impedía que fuera feliz del todo. Solo quería estar con ella, abrazarla, decirle que la quería, que la amaba y que no soportaba estar sin ella.
Pero en los momentos en que hablaba con ella, en esas conversaciones que podían hacerse interminables hablando de todo y de nada, el sentimiento de felicidad crecía, disminuyendo el de añoranza, que aun así, seguía presente. Y en los momentos en que estaba con ella, el mundo podía estar cayéndose a trozos, que a él no le importaba, él era completamente feliz y no deseaba nada más, excepto, quizás, el poder de parar el tiempo, que nunca venía nada mal.
Y no tenía ni idea de sobre qué escribir.

hmm sólo comento yop oO’
Respecto al artículo mmmm si eres así de feliz, me alegro, no sabes cuánto^^, aunque a veces me cueste entender cómo eres capaz de verlo todo así… u’r gr8, ya sabes lo que pienso…
hasta mañana^^
Madre mía, al fin otra persona que tiene esa manía con el cinturón de Orión.
Qué fuerte…